9 de abril de 2026 – Jueves de la Octava de Pascua
Hechos 3, 11-26; Lucas 24, 35-48
Homilía
Lo más sorprendente de este Evangelio es el temor que se apoderó de los once apóstoles y sus compañeros. Poco antes, los discípulos que se habían encontrado con Jesús en el camino de Emaús y lo habían reconocido al partir el pan habían regresado para contar estas cosas a los apóstoles. Estos habían respondido: «¡Es verdad! El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón». Antes de eso había estado el testimonio de las mujeres que habían acudido al sepulcro la mañana de Pascua. Así pues, todos sabían ya que Jesús había resucitado de verdad. De repente, mientras hablaban juntos de Jesús, este se les aparece en medio y les dice sencillamente: «La paz esté con vosotros». Y eso basta para que se asusten y se llenen de temor. ¿Cuál es, pues, el origen de ese temor?