Homilías de Dom Armand Veilleux en español.

15 de marzo de 2026 - 4º Domingo de Cuaresma "A"

1 Samuel 16:1...13; Ef. 5:8-14; Juan 9:1-41

Homilía

       Cuando nos ocurre algo malo o doloroso, como un accidente o una enfermedad, nuestra primera reacción suele ser decir: "¿Por qué? ¿Por qué me ocurre esto a mí? ¿Qué he hecho para merecer esto?” Ésta es precisamente la pregunta que los discípulos hacen a Jesús en presencia del ciego de nacimiento. O, más exactamente, quieren saber si esta desgracia le ocurrió a este hombre a causa de sus pecados personales o de los de sus padres. Jesús se niega a dejarse atrapar por tales razonamientos. Para él, el mal -ya sea físico o moral- no es algo que se pueda explicar. Es algo que hay que eliminar. Vino precisamente para liberar a la humanidad de él.

14 de marzo de 2026 - Sábado de la tercera semana de Cuaresma

Oseas 6:1-6; Lucas 18:9-14

Homilía

          Al principio de cada celebración eucarística, confesamos nuestros pecados y pedimos el perdón del Señor. ¿Es siempre algo más que una mera formalidad religiosa? ¿Somos sinceramente conscientes de que somos pecadores? Por supuesto que sabemos que hemos cometido algunos pecados. Normalmente, ya los hemos acusado en confesión y han sido perdonados. De hecho, sabemos que han sido perdonados por Dios desde el momento en que nos arrepentimos. Pero ser pecador es algo más que haber hecho tal o cual pecado. Podemos ser conscientes de ser buenos cristianos o no tan malos monjes, más que conscientes de ser pecadores...    

11 de marzo de 2026 - Miércoles de la 3ª semana de Cuaresma

Dt 4,1. 5-9; Mt 5,17-19. 

Homilía

          En el Evangelio, Jesús dice muy claramente a sus discípulos y a todos nosotros que el mayor de los mandamientos es el amor y que es inútil e hipócrita practicar todos los pequeños detalles de la Ley si no practicamos la caridad y, sobre todo, la justicia.   Esto no significa, sin embargo, que la Ley no importe y que si practicamos la caridad podamos olvidar el resto de la Ley.

12 de marzo de 2026 - Jueves de la 3ª semana de Cuaresma

Jer 7:23-28; Lucas 11:14-23

Homilía

El Prólogo de la Regla de San Benito recoge muchas de las enseñanzas e incluso expresiones que ya encontramos en el hermoso texto de Jeremías que hemos escuchado como primera lectura. "Escuchad mi voz (dice el Señor, por boca de Jeremías), -- Escuchad mi voz: yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. » Basta, pues, con escuchar la Palabra de Dios para pertenecer a su Pueblo. El diálogo con Dios en la oración nunca es algo puramente individual. Este diálogo nos pone en comunión con todos los demás "oyentes de la palabra". Es este mismo diálogo el que nos convierte en "Pueblo" o "Iglesia". Esta palabra de la Escritura fue la intuición fundamental del gran teólogo alemán Karl Rahner, quien, en una de sus primeras obras, una obra de filosofía publicada ya en 1941, al comienzo de la guerra, describió al ser humano como esencialmente, por su propia naturaleza, un "oyente de la Palabra" (Hörer des Wortes), ya que es por la misma Palabra de Dios que somos creados.

9 de marzo de 2026 - Lunes de la 3ª semana de Cuaresma

2 K 5, 1-15a; Lc 4, 24-30

Homilía

Después de su bautismo por Juan, Jesús pasó cuarenta días en el desierto, tras lo cual decidió no comenzar su ministerio en Jerusalén, que era el centro del judaísmo, sino en la lejana provincia de Galilea, de donde procedía.

13 de marzo de 2026 - Viernes de la tercera semana de Cuaresma

Oseas 14:2-10; Marcos 12:28b-34

H o m e l i a

          Escuchemos con atención la respuesta de Jesús a la pregunta sobre el primero de todos los mandamientos. Responde: "Esta es la primera: Escucha, Israel, que el Señor nuestro Dios es el único Señor...". Lo que Jesús está diciendo es que el primer y más grande mandamiento es escuchar al Señor. Que, como recordé en la homilía de ayer, es también la primera palabra de la Regla de San Benito. Escuchar.

10 de marzo de 2026 - Martes de la 3ª semana de Cuaresma

Daniel 3:25.34-43; Mt 18:21-35

Homilía

            Esto de 7 veces y 70x7 veces es una historia muy antigua. Se remonta a los días de Caín y Abel. Tras el asesinato de Abel, según el relato del Génesis, Dios expulsó a Caín del Paraíso. Le dijo a Dios: "Si me echas hoy de esta tierra, me esconderé de ti; vagaré y vagaré por la tierra, y quien me encuentre me matará". Y el Señor dijo: "¡Bien! Si Caín es asesinado, será vengado siete veces". Y, unas generaciones más tarde, Lamec, nieto de Caín, tomó dos esposas, Ada y Cilla, y les dijo, con bastante chulería: "¡Ada y Cilla, escuchad mi voz! ¡Mujeres de Lamech, escuchad mi voz! Sí, he matado a un hombre por una herida, a un niño por un moretón. Sí, Caín será vengado siete veces, pero Lamec setenta y siete veces".